TELÉGRAFO DE GRAJA DE INIESTA

EL TELÉGRAFO


La telegrafía óptica supone un hito dentro de la evolución de los sistemas de comunicación en España a pesar del breve uso que se le dio. Por primera vez se envían mensajes complejos entre capitales de provincia de forma rápida, homogénea, regularizada y sin riesgos de ser interferidos.

El sistema de comunicación codifica por telegrafía óptica se implanto en España a mediados de siglo XIX. Para este sistema de comunicación fue necesaria la construcción de unas torres que se ubicaban en puntos elevados del terreno. Todas ellas tienen un diseño similar a modo de torres defensivas fortificadas y estaban rematas por la infraestructura necesaria para la emisión de señales.

Su puesta en funcionamiento en España en 1844 es tardía con respecto a otros países europeos, como Francia, donde se habían dado los primeros pasos en 1744 y ya se empezaban a utilizar la telegrafía eléctrica. Sin embargo, la inestabilidad política que dominaba España durante las primeras décadas del siglo XIX impedía abordar un trabajo de estas dimensiones, tanto por su coste económico como por la necesidad de control sobre el territorio por partes de las autoridades responsables de su desarrollo.

   


Los telegrafistas fueron principalmente militares licenciados los cuales se consideraban preparados para dicha misión.

Las torres telegráficas que hoy se conservan tiene valor histórico y arquitectónico. Sus valores intrínsecos conciernen a su significado en la historia contemporánea de las telecomunicaciones, a su carácter industrial (catalejo, maquinaria de señales y cifrado), a su forma distintiva con su peculiar diseño arquitectónico para militar y a su configuración territorial en red.

Esta de Graja de Iniesta es la torre número veinte del tramo entre Madrid y Valencia. Se construyó en 1849 y estuvo en servicio hasta 1857. Llamada “La Mochuela”, es una de las torres mejor conservadas uy actualmente se encuentra en un proceso de museización gracias al proyecto del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Valle de Cabriel”, de la diputación de Cuenca, financiado por la Unión Europea.

Puedes visitarla y disfrutar de esta joya del patrimonio local de Graja de Iniesta.






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