SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE CONSOLACIÓN
El Santuario de Consolación se encuentra en un paraje natural de unas 70 hectáreas, dominado por pinares mediterráneos y matorral típico de la zona. Aunque pertenece al término municipal de Iniesta (Cuenca), está muy cerca de otros municipios, incluidos Villalpardo, Villarta y El Herrumblar.
Se han documentado hasta tres ermitas distintas en este entorno a lo largo de los siglos. La primera data del siglo XVI y formaba parte de un convento franciscano. En el siglo XVII sufre grandes reformas y es en 1765 cuando se erige la estructura principal del santuario.
La devoción a la Virgen de Consolación en Iniesta se remonta al siglo XVI, cuando la imagen llega a la zona, y los orígenes de la romería en su honor remontan a 1603 cuando se solicita la primera licencia para celebrar una feria anual en este paraje.
En la romería, celebrada cada año el Domingo de Pentecostés, la Virgen de Consolación parte desde la Iglesia parroquial de Iniesta hasta el santuario. Durante el trayecto hay una parada tradicional en el “Humilladero” de Villarta para descansar, comer, beber y charlar. El traslado de vuelta hacia Iniesta tiene lugar el penúltimo domingo de agosto.
El santuario está diseñado en planta salón, con una sola nave y un crucero prominente.
Tiene camarín adosado detrás del presbiterio, lo cual es típico en santuarios marianos.
En cuanto a las cubiertas, cabe destacar que la nave y el crucero presentan bóveda de medio cañón con lunetos, y el camarín y crucero están rematados con cúpula sobre pechinas.
En la entrada principal hay una pequeña espadaña con campana y existen pinturas murales en el interior que representan alegorías bíblicas y simbólicas ligadas a las letanías de la Virgen.
El retablo mayor, de estilo barroco, tiene tres cuerpos y tres calles con columnas salomónicas y una ventana central donde se sitúa la imagen de la Virgen.
Por último, subrayar que el santuario es un símbolo de identidad para varios pueblos de la comarca de La Manchuela y que la romería de la Virgen de Consolación, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2008, atrae a miles de personas.
Además del santuario, el entorno incluye edificaciones tradicionales como la Hospedería -del siglo XVIII- con patio porticado, la Fuente de la Perlica, el lavadero, la Casa Sevilla y la Casa del Mayordomo, todas ellas de gran valor etnográfico.
Sin duda alguna, se trata de un destino ideal para combinar la visita cultural con el disfrute de la naturaleza y las tradiciones locales.