La Biblioteca de Minglanilla se encuentra en una casona rehabilitada, en la plaza del Salero. Es un edificio anexo a la Casa del Administrador de la Mina, conformando así el mayor centro cultural de la localidad. Se trata de uno de los inmuebles más antiguos del conjunto urbano del municipio, datado en 1672. Destaca su preciosa entrada adintelada con sillares almohadillados. Fue rehabilitado en el siglo XIX impulsando su función para otros usos.
Los libros de historia indican que durante la época fenicia e íbera comenzó a explotarse la mina de sal, de cuya importancia en el Imperio Romano dejó Plinio constancia escrita, alabando sus cualidades medicinales muy apreciadas en Roma.
En planta baja se encuentra la biblioteca, mientras que las zonas expositivas para muestras temporales se organizan en la planta primera. En el diseño interior predomina la madera en suelos, vigas y cantos de muebles, combinada con el color blanco de paredes y mobiliario.
Para su puesta en marcha, el municipio recibió el apoyo de la Junta de Castilla-La Mancha, quedando integrada en la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha.